NOSOTROS
Una flota pequeña, bien llevada.
Lenox empezó en 2016 con dos sedanes y una promesa: llegar antes, cobrar lo cotizado y que el cliente nunca tenga que pensar en el viaje.

01 / LA IDEA
Aburridos, a propósito.
La mayoría de los servicios de autos compiten con candelabros y champán. Nosotros competimos en lo que de verdad recuerdas: el auto llegó antes, el precio no se movió y nadie tuvo que llamar a nadie. Catorce vehículos es una cifra pequeña a propósito. Significa que conocemos cada auto, cada chofer y a la mayoría de nuestros clientes por su nombre.
Aproximadamente la mitad de nuestro trabajo son aeropuertos. El resto se reparte entre cuentas corporativas, bodas y noches que se alargan. No somos el auto negro más barato de Nueva York, y no intentamos serlo. Somos el que dejas de vigilar.

02 / LAS PERSONAS
Choferes, no conductores.
Selección
Cada chofer pasa una verificación de antecedentes, una revisión de su historial de manejo y dos semanas de acompañamiento antes de su primera recogida en solitario.
Rutas
Los choferes nuevos recorren las rutas a JFK, LGA y EWR con un instructor antes de llevar a un solo pasajero.
Cuentas
Los clientes corporativos conservan el mismo grupo reducido de choferes, y todos firman un acuerdo de confidencialidad.
Autos
Nada en la flota tiene más de tres años, salvo la limusina, que se gana su lugar en las fotos de boda.
Pruébanos con un traslado al aeropuerto. Así empiezan la mayoría de las cuentas.
El auto es la parte fácil.
Reserva una vez. Del resto del viaje nos ocupamos nosotros, siempre.